miércoles, agosto 04, 2010

Título cambiado (cuatro)

Mis últimas palabras de toda la verdad.

Me aio escribiendo mis sumas y mis restas sin en el menor reparo ortográfico, semántico y sintáctico. Pensé que nunca más seria capaz de comenzar la fantasía de "un había". Creí sin dudar en esas razones y me convertí nuevamente en una especie de espectante que aguardaba sus días y sus noches esperando a que pase algún cometa o quizás un platillo volante. Aquellas imagenes siguen en mi cabeza, aquellas letras públicamente plasmadas son inconfundibles y duelen, y aquella supresión del monton de dulces enviados me lastima y se detiene con la mentira. Sé que el tiempo muere en cada instante y aunque va andando en contra mía, veo grabado en mis retinas que ya es tiempo de marcharme. Así que comencé a recuperar algunos trozos rotos y una parte que aun esta vacía. Y aunque de dos en dos fueron llegando hasta la puerta y luego se esfumaron sin avisar, sigo respirando los motivos para no volver jamás. El elefante blanco por venir me alcanzó, y yo sigo escuchando palabras con las que quieres decir toda la verdad. Es una pena ver que nuestros días y esos besos que se dan y que al siguiente ya no están no serán más escondidos, serán olvidados. Vaya, cada noche que no dormí y cada minuto que pase sin hablar envuelta en mi burbuja tecknicolor pensando y modificando al reves las líneas de mi viaje, resulta que ahora desaparecen en medio de una crisis de angustia y vuelven a lo básico. ... Y se apagó el flambé. Y aunque creí que nunca mas ... Y de verdad pensé que nunca mas ... Buuuu. Y vaya, ahora me toca respirar y seguir respirando evitando las causas inertes. Me conseguí un par de zapatos de lágrimas y paz, así que inicio mi ida sin retorno y me marcho caminando. He de reconocerlo, hoy estoy triste, muy triste diria yo. Felizmente es cosa de transición y ya mañana será otro día, en donde seguiré respirando si Dios asi lo permite.


Dicen que todo pasa por alguna razón y que si te toco vivirla es porque puedes hacerle frente y superarla, y a fin de cuentas te harás un poco más sabia y más fuerte. Bien en mi caso y ya habiéndo completado el circuito, una vez más y con los ánimos desvalidos, ahi vamos de nuevo.
Nada más por decir.

Y la puerta se cerró.


No hay comentarios: