Es extraña esa premisa del no saber que hacer. Es extraña la realidad ajena a tu idealidad (brutalidad). Dudas, piensas, sonríes, lloras, te estremeces, y finalmente es más extraña esa compañía del sin saber, del sin actuar, del insomnio y de todo lo demás.
Es un mundo raro el de ayer (y ya es de ayer, felizmente). No obstante, por más roble que una se haga, siempre hay algo que repite el viejo proceso. Mas yo, milagro inesperado (suplicado), me "aio" acorazada, impermeable, ausente y ajena a ese mundo raro y sus sospechas (que me pone enferma, antes de tiempo).
... Continuar (y hay miles de formas de decir lo mismo). ... Aunque ese "desde entonces" que está dentro de mi, es un desconocido al que no temo, no me gusta, pero no le temo. Aunque percibo unos toques de rayadura a los bordes del pánico, que impide (casi nunca) el raciocinio.
Leeré el periódico de atrás adelante hasta la mitad, lo anuncio.
Esto es un susurro entonado para un desierto habitado.
Sólo eso. Y algo más (vacío).
No hay comentarios:
Publicar un comentario