viernes, enero 28, 2011

Sobre el gran diseñador.

.



Siempre te admiré coyote. Creo que hasta fuiste el culpable de mi deseo por el diseño (frustado a fin de cuentas). Te admiró más aún porque me recuerdas a manera de mnemotecnia al fantabuloso mundo de la planificación estratégica (pese a todo, aún fugitiva para mi):
.

.

  1. ¿Cómo hacer para capturar a un ave tan rápida y escurridiza como el correcaminos?: Identificación del problema.
  2. Evaluaba el territorio, analizaba senderos, barrancos, pasos, lomas, etc: Análisis FODA.
  3. En su pizarra o su tablero de dibujo recuerdo al coyote esbozando su plan: Planteaba soluciones.
  4. Disponía de recursos y tecnologías (obviamente con la infaltable marca ACME, ¡Que tal lealtad!).
  5. El coyote ejecutaba el proyecto.

En mi opinión bloggística, el coyote es el máximo representante de la astucia y la estrategia para la solución de problemas. El odioso correcaminos a su vez representa el uso de la fuerza física elemental y despojada de indicios de inteligencia. El único talento del correcaminos (además de su serenidad), era su capacidad de correr. Podría haber sido un idiota pero el sólo hecho de correr rápido, sumado a una siempre compañera suerte, lo hacían salir victorioso (damn iu!).
.


.

Bueh a pesar de todos esos grandes diseños abarrotados de penurias y caídas aparatosas que se acompañaban de blancos carteles clamando por un poquito de help!, felizmente y hasta que por fin, ya podemos ver a nuestro intelectual Coyote gozar de su merecida victoria. Provecho mi estimado, lo justo es lo justo.





“El noventa por ciento del éxito se basa simplemente en insistir”,
dijo alguna vez Woody Allen.






PS: Correcaminos no eres más que un scrubs para el argot médico, o al menos para mi. ... Coyote estás ictérico.




...

1 comentario:

Guillermo Inostroza dijo...

Siii, también alguna vez me pregunté por que aquel coyote tenía que llevarse la peor parte.
Magnifico escrito, digno de alguien como tu.
Mi mejor abrazote